Bipedismo: la marcha erguida y los primeros homínidos

El bipedismo es la capacidad de caminar sobre las dos extremidades inferiores y apareció antes que el cerebro grande. Este repaso explica qué es la marcha erguida, qué fósiles la documentan y qué ventajas dio a nuestro linaje. Incluye dos tablas de consulta y dos ejercicios resueltos.

una persona camina por un amplio prado de hierba bajo un cielo despejado

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Bipedismo: El primer gran paso de la humanidad

El bipedismo es la capacidad de caminar sobre las dos extremidades inferiores. En nuestro linaje apareció antes que el cerebro grande y antes que las primeras herramientas de piedra.

Este repaso explica qué es la marcha erguida, qué fósiles la documentan y qué ventajas pudo aportar. Incluye dos tablas de consulta y dos ejercicios resueltos.

una persona camina por un amplio prado de hierba bajo un cielo despejado
Bipedismo – Una persona camina por un prado de hierba.

Qué es el bipedismo: la marcha erguida

El bipedismo, o locomoción bípeda, es la capacidad de desplazarse sobre las dos extremidades inferiores. No es lo mismo que andar en cuatro patas ni que colgarse de las ramas.

En nuestro linaje se habla de un bipedismo habitual u obligado. Ese modo de andar es el principal y el más económico.

Otros primates practican un bipedismo facultativo. Los chimpancés caminan sobre dos patas por ratos cortos, pero su esqueleto está hecho para la cuadrupedia.

La marcha erguida obliga a mantener el equilibrio sobre un solo pie en cada paso. Esa exigencia ordenó el esqueleto completo de los homininos.

El término hominino nombra a las especies del linaje humano. Ese linaje se separó del de los chimpancés hace entre 6 y 8 millones de años.

Los primeros homínidos y su antigüedad

Los fósiles más antiguos del linaje humano aparecen en África. Los especialistas discuten cuál fue el primer hominino y las fechas varían según la fuente.

Sahelanthropus tchadensis vivió en el Chad entre 7 y 6 millones de años atrás. De esta especie solo se conservan restos del cráneo.

El foramen magnum de ese cráneo mira hacia abajo y no hacia atrás. Ese detalle sugiere que la cabeza se sostenía sobre un cuerpo erguido.

Orrorin tugenensis vivió en Kenia entre 6,2 y 5,8 millones de años atrás. Su fémur conservado muestra el refuerzo de hueso típico de un bípedo.

Ardipithecus ramidus vivió en Etiopía hace unos 4,4 millones de años. Su esqueleto combina un dedo gordo prensil con una pelvis corta y ancha.

Australopithecus anamensis vivió entre 4,2 y 3,8 millones de años atrás. El extremo de su tibia indica que cargaba el peso sobre una pierna a la vez.

Los restos de Ardi aparecieron junto a fauna de bosque. Ese hallazgo pone en duda la explicación clásica de la sabana.

El orden de estas especies todavía se discute. Conocer el árbol genealógico de los homininos ayuda a ubicarlas en el tiempo.

La tabla siguiente reúne las especies tempranas con su antigüedad estimada.

 

Especies tempranas del linaje humano y su antigüedad estimada
Especie Antigüedad estimada Evidencia de marcha erguida
Sahelanthropus tchadensis Entre 7 y 6 millones de años Orificio de la médula desplazado hacia adelante bajo el cráneo
Orrorin tugenensis Entre 6,2 y 5,8 millones de años Refuerzo de hueso en la parte superior del fémur
Ardipithecus ramidus Unos 4,4 millones de años Pelvis corta y ancha, con el dedo gordo todavía prensil
Australopithecus anamensis Entre 4,2 y 3,8 millones de años Tibia ensanchada por el apoyo del peso sobre una sola pierna
Australopithecus afarensis Entre 3,85 y 2,95 millones de años Pelvis, fémur inclinado y las huellas de Laetoli

Lucy y el esqueleto de Hadar

Lucy es el esqueleto parcial de una hembra adulta de Australopithecus afarensis. Fue hallada en Hadar, Etiopía, en 1974.

Su antigüedad se estima en unos 3,2 millones de años. Su número de catálogo es AL 288-1.

La pelvis de Lucy es corta y ancha. Esa forma sostiene el cuerpo erguido durante la marcha.

Sus fémures se inclinan hacia adentro desde la cadera hasta la rodilla. Así el peso del cuerpo cae directamente sobre los pies.

Lucy conserva brazos largos y huesos de los dedos curvados. Esos rasgos indican que también trepaba árboles.

De esta especie se han recuperado restos de más de 300 individuos. Los huesos muestran cómo se combinaban la vida arbórea y la marcha en el suelo.

Las huellas de Laetoli: la marcha impresa en la ceniza

En Laetoli, Tanzania, tres individuos caminaron sobre ceniza volcánica húmeda. Una erupción posterior cubrió el terreno y conservó las huellas.

El rastro mide casi 27 metros y reúne unas 70 impresiones. Su antigüedad se calcula en unos 3,6 millones de años.

Las huellas muestran un dedo gordo alineado con el resto del pie. Esa forma es humana y no de simio.

El pie de los simios tiene un dedo gordo muy separado, útil para agarrar. El de los primeros bípedos ya no servía para eso.

Las primeras pistas aparecieron en 1976 entre huellas de animales. El rastro humano se identificó dos años después, en 1978.

Los fósiles de la misma especie aparecieron en la misma capa de sedimento. Por eso el rastro se atribuye a Australopithecus afarensis.

El rastro también registra el apoyo del talón y el impulso final de los dedos. Esa secuencia es la misma de la marcha humana actual.

Las impresiones están muy juntas entre sí. Esa cercanía sugiere un paso corto y, por lo tanto, piernas cortas.

Las señales en el cráneo: el foramen magnum

El foramen magnum es el orificio por donde la médula espinal sale del cráneo. Su posición es una de las pruebas más claras del bipedismo.

En los primates cuadrúpedos ese orificio se sitúa hacia la parte posterior de la base del cráneo. La cabeza queda inclinada hacia adelante.

En los homininos bípedos el orificio ocupa una posición central e inferior. Con esa posición, el cráneo se sostiene sobre una columna vertical.

Basta medir el ángulo de ese orificio para inferir la postura del cuerpo. Por eso un cráneo aislado sirve como evidencia de la marcha.

El cráneo de Sahelanthropus ya muestra ese desplazamiento hacia adelante. Es uno de los indicios más antiguos de una postura erguida.

La columna vertebral y la pelvis

La columna humana presenta una doble curva en forma de S. La curva de la zona lumbar absorbe el golpe de cada paso.

Esa curvatura es propia de nuestra especie. Mantiene el centro de gravedad del cuerpo sobre la pelvis.

La columna de un chimpancé tiene una sola curva, en forma de C. Esa forma reparte el peso de otra manera.

La pelvis de los homininos se acortó y se ensanchó hasta formar un cuenco. La unión del fémur con la cadera es larga y de base gruesa.

Los músculos de la cadera se anclan en esa pelvis y sostienen el cuerpo al caminar. Se notan al pararse sobre una sola pierna.

El bipedismo también tiene un costo para el cuerpo. El peso repartido sobre dos extremidades favorece el dolor lumbar y la artrosis de rodilla.

Las piernas y los pies del bípedo

Las piernas de los homininos bípedos se alargaron en proporción al tronco. Las zancadas se volvieron más largas y más eficientes.

El fémur se inclina hacia adentro desde la cadera hasta la rodilla. Ese rasgo recibe el nombre de ángulo bicondilar.

La rodilla se ensanchó para soportar el peso sobre una sola pierna. En cada paso el cuerpo descansa sobre un único pie.

El pie humano perdió la capacidad de agarrar. El dedo gordo quedó alineado junto a los otros cuatro.

El arco plantar funciona como amortiguador y como resorte. Devuelve parte de la energía en cada impulso del pie.

El género Homo llevó esas adaptaciones más lejos. Los fósiles africanos de Homo erectus tienen piernas largas y brazos cortos.

Su pelvis y sus fémures se parecen ya a los nuestros. Con ese cuerpo podía caminar distancias largas sobre el suelo.

La postura completamente erguida aparece con esa especie. Sus fósiles más antiguos se datan cerca de 1,89 millones de años atrás.

La tabla siguiente compara los rasgos de un primate cuadrúpedo con los de un hominino bípedo.

 

Comparación entre un primate cuadrúpedo y un hominino bípedo
Rasgo Primate cuadrúpedo Hominino bípedo
Cráneo Orificio de la médula hacia la parte posterior Orificio de la médula centrado bajo el cráneo
Columna Una sola curva, en forma de C Doble curva, cervical y lumbar
Pelvis Larga, estrecha y plana Corta y ancha, con forma de cuenco
Fémur Recto, sin desviación hacia la rodilla Inclinado hacia adentro, formando el ángulo bicondilar
Pie Dedo gordo oponible y pie plano Dedo gordo alineado y arco plantar
un grupo de personas camina entre vegetación alta
Bipedismo – Un grupo camina entre vegetación alta.

Las ventajas de caminar erguido

Varias hipótesis explican por qué la marcha erguida se fijó en nuestro linaje. La mayoría la relaciona con el ambiente africano de hace millones de años.

Los especialistas no se ponen de acuerdo en una sola causa. Lo más probable es que varias ventajas actuaran a la vez.

  • Liberación de las manos: las manos libres permitían llevar comida, instrumentos y crías.
  • Terrenos abiertos: la marcha erguida permitía atravesar paisajes amplios con rapidez y eficiencia.
  • Alcance de los alimentos: de pie se recogían mejor las frutas y los alimentos de las ramas bajas.
  • Mayor tamaño aparente: un cuerpo erguido parece más grande y puede intimidar a un depredador.

Algunos autores añaden una ventaja de termorregulación bajo el sol. Esa idea sigue sin confirmarse.

La marcha erguida permitió recorrer distancias mucho mayores en poco tiempo. Conocer la teoría del Estrecho de Bering muestra hasta dónde llegó esa movilidad a pie.

Lo que discuten los especialistas

La explicación clásica sostenía que el bipedismo nació al desaparecer los bosques. Según esa idea, la sabana abierta obligó a nuestros ancestros a caminar erguidos.

El hallazgo de Ardi en un ambiente boscoso contradice esa explicación. Los especialistas discuten hoy si el bipedismo nació en el bosque o en los espacios abiertos.

Otra hipótesis propone que los primeros simios ya caminaban sobre las ramas. El equilibrio sobre dos apoyos habría pasado después al suelo.

Ninguna de esas explicaciones convence del todo. El debate sigue abierto porque faltan fósiles de las primeras etapas del linaje.

Las fechas también varían de una publicación a otra. Para una misma especie hay rangos algo distintos según la fuente consultada.

También se discute cuándo el bipedismo se volvió obligado. Caminar erguido todo el tiempo pudo llegar después de una etapa mixta.

La secuencia tampoco es una línea recta. Varias especies coexistieron y algunas ramas se extinguieron sin dejar descendientes.

El bipedismo en los programas de los seis países

El tema aparece en los currículos de los seis países de América. No siempre se estudia en el mismo grado ni con el mismo nombre.

  • Costa Rica: el programa de Estudios Sociales de Séptimo Año estudia el paso de los primeros homínidos al Homo sapiens.
  • Chile: el programa de Séptimo Básico investiga las familias de homínidos y el entorno de los primeros.
  • Ecuador: el origen de la humanidad en África figura en el subnivel superior de la educación básica.
  • Colombia: los referentes consultados no asignan el tema a un grado concreto.
  • México: los programas de secundaria consultados tampoco lo asignan a una asignatura concreta.
  • Perú: el currículo revisado trata la evolución entre los contenidos de ciencias, sin el bipedismo por su nombre.

En Costa Rica la actividad propuesta invita a representar qué habría pasado sin el bipedismo. El ejercicio busca valorar los cambios evolutivos en la vida cotidiana.

La diferencia de grado no cambia el objeto de estudio. En todos los casos se busca comprender cómo cambió el cuerpo humano.

El caminar erguido hizo posible salir de África y poblar otros continentes. La ruta del Pacífico: migraciones costeras tempranas explica una de esas salidas.

Ejercicio resuelto 1: comparar la antigüedad de dos fósiles

Situación: las huellas de Laetoli se datan en unos 3,6 millones de años. El esqueleto de Lucy, en unos 3,2 millones de años.

Hay que calcular cuántos años separan a Lucy de las huellas. También hay que hallar la separación mínima entre Sahelanthropus y Laetoli.

  1. Paso 1. Se anotan las dos fechas en millones de años: 3,6 y 3,2.
  2. Paso 2. La resta entre ambas da 0,4 millones de años.
  3. Paso 3. Un millón de años son 1.000.000 de años.
  4. Paso 4. Entonces 0,4 millones equivalen a 400.000 años.
  5. Paso 5. Sahelanthropus vivió entre 7 y 6 millones de años atrás.
  6. Paso 6. Para la separación mínima se usa la fecha más reciente: 6 millones.
  7. Paso 7. La resta 6 menos 3,6 da 2,4 millones de años.
  8. Paso 8. Esos 2,4 millones equivalen a 2.400.000 años como mínimo.

Desarrollo completo: 3,6 − 3,2 = 0,4 millones de años. Además, 6 − 3,6 = 2,4 millones de años.

Respuesta: Lucy es unos 400.000 años posterior a las huellas. Sahelanthropus es anterior a ellas al menos en 2,4 millones de años.

Ejercicio resuelto 2: el rango de una especie y su proporción

Situación: Australopithecus afarensis vivió entre 3,85 y 2,95 millones de años atrás. El Homo sapiens aparece en el registro fósil hace unos 300.000 años.

Hay que calcular cuánto duró esa especie y comparar su duración con la de la nuestra.

  1. Paso 1. Se anotan los dos extremos del rango: 3,85 y 2,95 millones de años.
  2. Paso 2. La diferencia entre ambos da 0,9 millones de años.
  3. Paso 3. Ese resultado equivale a unos 900.000 años.
  4. Paso 4. La antigüedad de nuestra especie se toma como 300.000 años.
  5. Paso 5. Se divide 900.000 entre 300.000.
  6. Paso 6. El cociente es 3, exacto y sin resto.
  7. Paso 7. Por lo tanto, la especie de Lucy duró unas tres veces más.

Desarrollo completo: 3,85 − 2,95 = 0,9 millones de años. Además, 900.000 ÷ 300.000 = 3.

Respuesta: Australopithecus afarensis duró unos 900.000 años. Ese lapso equivale a unas tres veces lo que llevamos nosotros.

Estrategias para el examen y errores frecuentes

Conclusión

El bipedismo es la capacidad de caminar sobre dos extremidades. En nuestro linaje apareció antes que el cerebro grande y antes que las herramientas.

Los fósiles muestran un cambio gradual en el cráneo, la columna, la pelvis y los pies. Cada pieza del esqueleto apunta a la misma postura.

Las huellas de Laetoli conservan esa marcha tal como ocurrió. El rastro mide casi 27 metros y tiene unos 3,6 millones de años.

Las ventajas fueron varias y probablemente actuaron juntas. Liberaron las manos y permitieron recorrer distancias mayores.

El origen del bipedismo sigue en discusión entre los especialistas. El bosque y la sabana son las dos explicaciones que compiten.

Comprender este cambio ayuda a leer el registro fósil con criterio. El siguiente paso es resolver los ejercicios sin mirar la solución.

Fuentes de Referencia:

  1. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Ardipithecus ramidus. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/species/ardipithecus-ramidus
  2. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Australopithecus afarensis. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/species/australopithecus-afarensis
  3. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Australopithecus anamensis. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/species/australopithecus-anamensis
  4. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Caminar erguido. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/human-characteristics/walking-upright
  5. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Efectos del clima en la evolución humana. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/research/climate-and-human-evolution/climate-effects-human-evolution
  6. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Homo erectus. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/species/homo-erectus
  7. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Huellas de Laetoli. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/behavior/footprints/laetoli-footprint-trails
  8. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Lucy (AL 288-1). Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/fossils/al-288-1
  9. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Orrorin tugenensis. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/species/orrorin-tugenensis
  10. Instituto Smithsoniano. (s. f.). Sahelanthropus tchadensis. Programa de Orígenes Humanos. https://humanorigins.si.edu/evidence/human-fossils/species/sahelanthropus-tchadensis
  11. Johanson, D. C., y Edey, M. A. (1981). Lucy: The beginnings of humankind. Simon and Schuster.
  12. Larsen, C. S. (2019). Our origins: Discovering physical anthropology (5.ª ed.). W. W. Norton & Company.
  13. Lovejoy, C. O. (1988). Evolution of human walking. Scientific American, 259(5), 118-125.
  14. Ministerio de Educación de Chile. (2024). Programa de estudio Historia, Geografía y Ciencias Sociales 7.º básico. Aprendo en Línea. https://aprendoenlinea.mineduc.gob.cl/recursos/programa-estudio-historia-geografia-ciencias-sociales-7-basico
  15. Ministerio de Educación del Ecuador. (2019). Currículo de los niveles de educación obligatoria: Subnivel superior. SITEAL-Unesco. https://siteal.iiep.unesco.org/sites/default/files/sit_accion_files/11031.pdf
  16. Ministerio de Educación Pública de Costa Rica. (2016). Programa de estudios de Estudios Sociales: Tercer ciclo y educación diversificada. https://www.mep.go.cr/sites/default/files/media/esociales3ciclo_diversificada.pdf

Sigue estudiando: El árbol genealógico: Del Ardipithecus al Sapiens y Ruta del Pacífico: Migraciones costeras tempranas.

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