Agentes carcinógenos: cáncer en el ambiente y el trabajo

Los agentes carcinógenos son sustancias o exposiciones que dañan el ADN y aumentan el riesgo de cáncer. El artículo explica los principales: el humo del tabaco, el asbesto del trabajo, el benceno, el formaldehído y las aflatoxinas de los alimentos mal guardados. Incluye medidas para reducir la exposición diaria.

dos personas con trajes de protección, mascarilla, gafas y guantes manipulan material de vidrio con líquidos en el laboratorio

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Cáncer: carcinógenos del ambiente, del trabajo y de la mesa

Un agente carcinógeno es una sustancia o una exposición que puede dañar el ADN. Ese daño aumenta el riesgo de que una célula se vuelva tumoral con el tiempo.

Algunos carcinógenos se respiran en el aire, otros se manipulan en el trabajo y otros llegan con los alimentos. Este artículo repasa los mejores documentados.

dos personas con trajes de protección, mascarilla, gafas y guantes manipulan material de vidrio con líquidos en el laboratorio
Agentes carcinógenos – Dos personas con equipo de protección manipulan sustancias en el laboratorio.

Los datos provienen de organismos oficiales de salud y de la agencia que evalúa los carcinógenos. El texto incluye dos tablas, dos ejercicios resueltos y estrategias para el examen.

Qué son los agentes carcinógenos y cómo se clasifican

Un carcinógeno es un agente capaz de provocar cáncer en las personas. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer los evalúa y los ordena por grupos.

Existen carcinógenos químicos, como el benceno y el formaldehído. También hay carcinógenos físicos, como la radiación, y biológicos, como ciertos virus y bacterias.

La clasificación describe la fuerza de la evidencia científica disponible. No mide el riesgo de una persona concreta ni la dosis de una exposición determinada.

El grupo 1 reúne a los agentes carcinógenos para los humanos. Allí figuran el humo del tabaco, el asbesto, el benceno y la contaminación del aire exterior.

La contaminación del aire exterior se clasificó en ese grupo en 2013. La OMS estima que provocó 4,2 millones de muertes prematuras en 2019.

Ese caso muestra que también se clasifican mezclas completas, no solo sustancias aisladas. La clasificación no exige conocer la dosis exacta que vuelve peligroso a un agente.

La tabla siguiente resume las cuatro categorías y su significado.

 

Categorías de carcinogenicidad del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer
Grupo Qué significa Agentes clasificados
Grupo 1 Carcinógeno para los humanos 135 agentes
Grupo 2A Probablemente carcinógeno para los humanos 98 agentes
Grupo 2B Posiblemente carcinógeno para los humanos 329 agentes
Grupo 3 No clasificable por falta de datos suficientes 498 agentes

Las cifras corresponden a la lista publicada en julio de 2026. Un agente sin clasificar no debe considerarse seguro por ese solo hecho.

Cómo un agente carcinógeno daña el ADN

Muchos carcinógenos son genotóxicos: reaccionan con el ADN y producen mutaciones. Si la mutación cae en un gen que frena la división, la célula puede dividirse sin control.

El cuerpo repara buena parte de ese daño antes de que se fije. Cuando la reparación falla, los errores se acumulan con cada nueva división.

La cantidad de agente y el tiempo de exposición influyen en la probabilidad de daño. Una exposición breve no equivale a años de contacto diario.

Los tejidos cuyas células se dividen rápido muestran antes las consecuencias. Ese detalle explica también por qué algunos tratamientos dañan el cabello y las defensas.

Entre la exposición y la aparición del tumor suelen pasar años. En el caso del asbesto, los síntomas pueden tardar entre 10 y 40 años.

Los tejidos que reponen células de forma continua dependen de la mitosis y la regeneración de tejidos. Cuanto más se divide un tejido, más oportunidades tiene el daño de acumularse.

El tabaco y el alquitrán: una mezcla de carcinógenos

El humo del tabaco reúne más de 7.000 sustancias químicas. Al menos 250 de ellas son tóxicas o pueden causar cáncer, según la Organización Mundial de la Salud.

El alquitrán es la mezcla oscura y pegajosa que queda en los pulmones y en los filtros. Contiene hidrocarburos aromáticos policíclicos y nitrosaminas que se adhieren al ADN.

Ese daño directo al material genético es el que se relaciona con la formación de tumores. Fumar es el principal factor de riesgo del cáncer de pulmón.

El tabaco se asocia con más de 20 tipos o subtipos de cáncer. Además, no existe un nivel de exposición que pueda considerarse seguro.

El humo no daña solo a quien fuma. Las personas que comparten el mismo ambiente inhalan parte de esas sustancias.

El humo de segunda mano y la protección de los niños

El humo de segunda mano mezcla el humo que sale del cigarrillo encendido con el que exhala quien fuma. También se llama humo ajeno o tabaquismo pasivo.

Ese humo contiene más de 7.000 sustancias químicas. Al menos 69 de ellas son carcinógenas, según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

Los niños que lo inhalan en casa presentan más infecciones respiratorias que sus compañeros. La Organización Mundial de la Salud calcula que 65.000 niños mueren cada año por enfermedades atribuibles a ese humo.

Abrir una ventana o encender un ventilador no elimina los carcinógenos del ambiente. Limpiar el aire y ventilar los edificios tampoco logra quitarlos.

Por eso la medida que protege mejor a los niños es prohibir por completo fumar dentro de la casa. El auto familiar también debe quedar libre de humo.

El asbesto: un carcinógeno del ambiente de trabajo

El asbesto es un grupo de minerales fibrosos que se usó en techos, tuberías y frenos. Sus fibras se inhalan y quedan atrapadas en los pulmones durante años.

Todas las formas de asbesto son carcinógenas para los humanos, según la Organización Mundial de la Salud. Causan cáncer de pulmón, de laringe y de ovario, además de mesotelioma.

El mesotelioma es un tumor de la pleura, la membrana que recubre los pulmones. Aparece en trabajadores que manipularon láminas o tuberías sin protección.

La exposición laboral al asbesto causa más de 200.000 muertes al año en el mundo. Esa cifra supera el 70 por ciento de las muertes por cáncer de origen laboral.

El tabaco y el asbesto juntos multiplican el riesgo de cáncer de pulmón. Por eso los lugares de trabajo deben sustituir el material y evitar que se levante polvo.

La OMS recomienda detener el uso de todos los tipos de asbesto. Reemplazarlo por materiales seguros es la vía más eficaz para eliminar esas enfermedades.

El benceno y las alteraciones de la sangre

El benceno es un líquido incoloro que se usa como disolvente en la industria química. También forma parte de la gasolina y del humo del tabaco.

Las personas lo inhalan con los vapores que quedan en el aire. Los empleados de imprentas, talleres y fábricas pueden recibir dosis mayores que el público general.

La exposición al benceno aumenta el riesgo de leucemia y de otros trastornos de la sangre. La evidencia sobre la leucemia mieloide se considera suficiente en los estudios revisados.

La leucemia afecta las células que se forman en la médula ósea y circulan en la sangre. Por eso se estudia el sistema circulatorio y la circulación sanguínea al explicar este efecto.

El benceno se evapora con facilidad y pasa al aire del local. Cuanto más tiempo se respire ese aire, mayor es la exposición acumulada.

Para reducirla conviene ventilar los locales, sustituir el disolvente y usar protección. No fumar también baja el benceno que recibe el cuerpo.

El formaldehído y el cáncer nasofaríngeo

El formaldehído es un gas incoloro, de olor fuerte y muy irritante. Se usa en resinas, pegamentos y soluciones conservantes de laboratorios y casas mortuorias.

La vía principal de exposición es la inhalación del vapor. El personal que trabaja sin mascarilla ni extracción de aire puede inhalarlo durante horas.

El formaldehído se clasificó como carcinógeno para los humanos. Se asocia con el cáncer nasofaríngeo y con la leucemia mieloide.

La nasofaringe es la parte alta de la garganta, ubicada detrás de la nariz. Por eso los estudios en trabajadores expuestos encontraron un exceso de tumores en esa zona.

Las recomendaciones incluyen ventilación adecuada, temperaturas moderadas y menos humedad en los ambientes cerrados. Usar mascarilla y mantener los frascos cerrados también reduce la inhalación.

El humo del tabaco libera formaldehído, además de otros carcinógenos. Por eso un mismo ambiente puede sumar varias fuentes de exposición.

Las aflatoxinas: carcinógenos que llegan con los alimentos

Las aflatoxinas son toxinas que producen ciertos hongos del género Aspergillus. Aparecen en el maíz, el maní y los frutos secos de las regiones cálidas y húmedas.

La contaminación puede ocurrir en el campo, en la cosecha y durante el almacenamiento. El consumo frecuente de esos alimentos se asocia con el cáncer de hígado.

El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos considera que las aflatoxinas están entre las sustancias carcinógenas más potentes que se conocen. La infección por hepatitis B multiplica ese efecto.

El Código de Prácticas del Codex Alimentarius recomienda secar bien los granos y guardarlos en lugares secos y ventilados. La humedad alta favorece el crecimiento del hongo y la producción de la toxina.

En casa conviene desechar los granos con moho visible, decolorados o arrugados. Guardar la cosecha a la intemperie bajo la lluvia aumenta el riesgo.

dos trabajadores rastrillan y extienden grano dorado al sol en un patio de secado
Agentes carcinógenos – Dos trabajadores extienden el grano al sol para secarlo.

Cómo se reduce la exposición en la casa, el trabajo y la mesa

La primera medida es reconocer dónde está el carcinógeno. Después se elimina la exposición o se reduce hasta el mínimo posible.

En la casa, la medida más eficaz es no fumar en espacios cerrados. Ningún aparato de ventilación sustituye esa decisión.

En el trabajo, lo más eficaz es sustituir el material peligroso o cambiar el proceso. Cuando eso no es posible, se ventila, se delimita el área y se usa equipo de protección.

En la mesa, los granos y los frutos secos se secan bien antes de guardarlos. Elegir alimentos bien conservados se relaciona con los hábitos alimentarios y las porciones de cada día.

La tabla siguiente reúne las medidas por escenario.

 

Carcinógenos frecuentes y medidas que reducen la exposición
Escenario Carcinógeno frecuente Medida que reduce la exposición
Casa Humo de tabaco ajeno Prohibir por completo fumar dentro de la casa y del auto
Trabajo: construcción Asbesto Sustituir el material, evitar el polvo y usar protección respiratoria
Trabajo: industria e imprentas Benceno y otros disolventes Ventilar los locales, sustituir el disolvente y usar protección
Laboratorio Formaldehído Extracción de aire, mascarilla y frascos cerrados
Mesa y despensa Aflatoxinas Secar y guardar los granos en un lugar seco y ventilado

Ninguna de estas medidas elimina todos los riesgos de una persona. Lo que hacen es bajar la exposición y, con ella, la probabilidad de enfermar.

Los carcinógenos y las normas en los seis países de América

Los países de América comparten la misma base científica para decidir qué sustancia es carcinógena. Esa base son las evaluaciones del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer.

Los seis países de este repaso forman parte del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Ese tratado obliga a proteger a la población del humo ajeno en lugares cerrados.

La Organización Panamericana de la Salud informa sobre los países de la Región. La mayoría ya aplica normas de ambientes libres de humo en lugares cerrados.

América del Sur fue la primera subregión con esa protección en todos los espacios cerrados. El Convenio Marco impulsó esas leyes nacionales.

En el asbesto, las respuestas nacionales no son iguales. Chile y Colombia prohibieron su uso, mientras Costa Rica, Ecuador, México y Perú mantienen una regulación con condiciones.

En los alimentos, el Codex Alimentarius fija prácticas comunes para reducir las aflatoxinas en el maní. Esas prácticas las aplican los países que comercian ese producto.

Los datos del currículo de cada país se detallan en el archivo de fuentes de este artículo. Esa separación permite ver qué respalda cada afirmación.

Ejercicio resuelto 1: identificar el carcinógeno de un caso

Situación: en una imprenta se usan disolventes sin ventilación. Varios empleados presentan alteraciones en la sangre y la revisión encuentra benceno en el aire del local.

Hay que identificar el agente, el grupo de riesgo, el órgano afectado y la medida correcta.

  1. Paso 1. El agente presente en el aire es el benceno.
  2. Paso 2. El benceno es un carcinógeno químico, no un agente biológico.
  3. Paso 3. Está clasificado en el grupo 1 por su relación con la leucemia mieloide.
  4. Paso 4. El órgano afectado es la sangre, que se forma en la médula ósea.
  5. Paso 5. El tabaco también aporta benceno, así que fumar suma exposición.
  6. Paso 6. La medida correcta es ventilar, sustituir el disolvente y usar protección.

Respuesta: el agente es el benceno; pertenece al grupo 1 y la medida es reducir la inhalación.

Ejercicio resuelto 2: leer los datos de la tabla del CIIC

Situación: la tabla de este artículo registra 135 agentes en el grupo 1 y 98 en el 2A. Además, registra 329 en el 2B y 498 en el grupo 3.

Hay que calcular el total de agentes evaluados y el porcentaje que corresponde al grupo 1.

  1. Paso 1. Se suman las cuatro cantidades: 135 más 98.
  2. Paso 2. El primer resultado parcial es 233 agentes.
  3. Paso 3. Se agrega 329 al parcial y se obtiene 562.
  4. Paso 4. Se agrega 498 y el total es 1.060 agentes.
  5. Paso 5. El porcentaje del grupo 1 es 135 entre 1.060, multiplicado por 100.
  6. Paso 6. El resultado es 12,7 por ciento, que se redondea a 13 por ciento.

Respuesta: hay 1.060 agentes evaluados y el grupo 1 reúne cerca del 13 por ciento del total.

Un porcentaje pequeño no significa un grupo poco importante. El grupo 1 concentra los agentes con evidencia suficiente en humanos.

Estrategias para el examen y errores frecuentes

Conclusión

Los carcinógenos están en el humo, en el trabajo y en la mesa. Reconocerlos es el primer paso para reducir la exposición.

El tabaco, el asbesto, el benceno y el formaldehído pertenecen al grupo 1. Las aflatoxinas también están allí y llegan con los alimentos mal almacenados.

El humo ajeno no tiene un nivel de exposición sin riesgo. Para el asbesto tampoco existe una dosis que pueda considerarse segura.

Medidas simples reducen el riesgo. Entre ellas están no fumar dentro de la casa y guardar los granos secos y ventilados.

La exposición no depende solo de decisiones personales. También depende del aire, de las condiciones de trabajo y de cómo se conservan los alimentos.

La clasificación del CIIC permite leer las noticias sobre carcinógenos con criterio. Las fuentes oficiales de este repaso quedan al final del texto.

Fuentes de Referencia:

  1. Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer. (2013). Outdoor air pollution a leading environmental cause of cancer deaths (Comunicado de prensa n.º 221). https://www.iarc.who.int/news-events/iarc-outdoor-air-pollution-a-leading-environmental-cause-of-cancer-deaths/
  2. Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer. (2026). Agents classified by the IARC Monographs, Volumes 1–142. https://monographs.iarc.who.int/agents-classified-by-the-iarc/
  3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2024). Secondhand smoke. https://www.cdc.gov/tobacco/secondhand-smoke/index.html
  4. Escobar-Díaz, F. A., y Orozco-Castaño, C. A. (2025). Regulación y prohibición del asbesto en América Latina y el Caribe: análisis comparativo de política. Revista de Salud Pública, 27(2), 118081. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12755208/
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  6. Instituto Nacional del Cáncer. (s. f.-b). Asbesto. https://www.cancer.gov/espanol/cancer/causas-prevencion/riesgo/sustancias/asbesto
  7. Instituto Nacional del Cáncer. (s. f.-c). Benceno. https://www.cancer.gov/espanol/cancer/causas-prevencion/riesgo/sustancias/benceno
  8. Instituto Nacional del Cáncer. (s. f.-d). Formaldehído. https://www.cancer.gov/espanol/cancer/causas-prevencion/riesgo/sustancias/formaldehido
  9. Instituto Nacional del Cáncer. (2024). Secondhand tobacco smoke (environmental tobacco smoke). https://www.cancer.gov/about-cancer/causes-prevention/risk/substances/secondhand-smoke
  10. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y Organización Mundial de la Salud. (2025). Código de prácticas para la prevención y reducción de la contaminación por aflatoxinas en los maníes (CXC 55-2004). Codex Alimentarius. https://www.fao.org/fao-who-codexalimentarius/codex-texts/codes-of-practice/en/
  11. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y Organización Mundial de la Salud. (2016). Aflatoxins (Evaluaciones del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios). https://apps.who.int/food-additives-contaminants-jecfa-database/Home/Chemical/5639
  12. Organización Mundial de la Salud. (2019). The tobacco body (WHO/NMH/PND/19.1). https://www.who.int/publications/i/item/WHO-NMH-PND-19.1
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  14. Organización Mundial de la Salud. (2024). Contaminación del aire ambiente (exterior) y salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ambient-(outdoor)-air-quality-and-health
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  17. Organización Panamericana de la Salud. (2022). Report on tobacco control in the Region of the Americas 2022 (edición revisada). https://www.paho.org/en/documents/report-tobacco-control-region-americas-2022-revised-edition
  18. Programa Nacional de Toxicología. (2021). Benzene (Report on Carcinogens, 15.ª ed.). https://ntp.niehs.nih.gov/sites/default/files/ntp/roc/content/profiles/benzene.pdf
  19. Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. (2006). The health consequences of involuntary exposure to tobacco smoke: A report of the Surgeon General. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK44324/
  20. Zhao, C., Xie, Y., Zhou, X., Zhang, Q., y Wang, N. (2020). The effect of different tobacco tar levels on DNA damage in cigarette smoking subjects. Toxicology Research, 9(3), 302-307. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7329165/

Sigue estudiando: Ciclo celular: fases, mitosis y división celular y estilos de vida saludables: actividad física, tabaco y alcohol.

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